Tamaulipas: ¿Cómo vamos?

La semana pasada México ¿cómo vamos? publicó estadísticas de crecimiento económico para los estados de nuestro país. En general, los datos muestran grandes divergencias entre las entidades, con estados como Quintana Roo y Aguascalientes con tasas de crecimiento superiores al 6%, mientras que otras entidades como Tabasco y Campeche con tasas de crecimiento negativas.

Sin embargo, un dato que llamó fuertemente mi atención fue que Tamaulipas en el año 2016 no sólo fue uno de los estados más rezagados del país, sino que su PIB decreció 1.1%. A primera vista se pudiera pensar que la desaceleración económica es producto del cambio de gobierno, no obstante Tamaulipas desde el año 2012 registra períodos de desaceleración económica y en la última década su crecimiento se encuentra por debajo del promedio nacional. Hace un par de meses escribí este artículo para un libro próximo a publicarse y aquí les comparto un pequeño extracto de éste a manera de reflexión.

La situación que se vive actualmente en Tamaulipas es sumamente grave. Aunado a los  secuestros, amenazas y cobros de piso, la economía estatal se encuentra fuertemente golpeada. De acuerdo con datos de México ¿cómo vamos? (2017) tan sólo en el último trimestre de 2016, la tasa de crecimiento económico fue negativa en un 3.7%, tan sólo por delante de Campeche y Tabasco.

Asimismo, el sentimiento de inseguridad entre sus habitantes es latente. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de cada 100 personas encuestadas en Tamaulipas 86 considera insegura su entidad (ENVIPE, 2016). La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) informó que entre el 2014 y 2015 Tamaulipas ocurrieron tres de cada diez secuestros en el país. Por su parte, el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos estima que por lo menos 1 de cada 100 familias en Tamaulipas ha tenido que desplazarse de su lugar de origen por motivos de seguridad.

Sin duda, la inseguridad producto del crimen organizado ha tenido serias repercusiones en el desarrollo económico del Estado. Una encuesta realizada por la American Chamber (2016) a 340 directivos generales de empresas nacionales y extranjeras señalan a Tamaulipas como el estado más violento para las empresas y a Reynosa como el municipio más violento del país. Asimismo, en Nuevo Laredo, Reynosa y Tampico universidades se vieron forzadas a cerrar sus instalaciones, y a lo largo del Estado empresarios reportan ser constantemente víctimas de extorsiones por grupos criminales … y las cifras continúan.

Académicos del Banco Interamericano de Desarrollo afirman que un incremento sustancial de la violencia y de otro tipo de delitos patrimoniales, incluidos el robo, la extorsión y el secuestro tienen como consecuencia un cambio en las decisiones de las empresas e individuos de mediano y largo plazo (Robles, G., Calderón, G., & Magaloni, B., 2013). En el caso de las empresas, produce un cambio en factores como: localización, inversión y producción. Por otro lado en el caso de los individuos en la participación en el mercado laboral y en el tipo de profesión. Por lo que encuentran que en el largo plazo, estos cambios de comportamiento generan una contracción importante de la actividad económica.

En el caso de Tamaulipas, los efectos de la inseguridad han sido más severos en los sectores de turismo, servicios y comercio. Asimismo, el crecimiento del PIB ha sido en los últimos 5 años menor al promedio nacional, con 2% frente a 2.9% (México ¿cómo vamos?, 2016). De igual forma se observan periodos con una significativa desaceleración en la tasa de crecimiento del PIB del 2008 al 2009 y del 2012 al 2016.

La corrupción también es uno de los principales problemas que afronta nuestra entidad. De  acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG, 2014) en Tamaulipas el 89.2% de la población de 18 años y más considera que la corrupción en su estado es “Muy frecuente” y “Frecuente”.

La corrupción, la inseguridad y la violencia al interior de un Estado son los efectos de la impunidad, no la causa. Por lo que nuestra responsabilidad hoy en día consiste en promover un Estado de Derecho en Tamaulipas donde se garantice la justicia y la seguridad para cada uno de sus ciudadanos. Tamaulipas es un estado con un potencial enorme de crecimiento. Tiene una posición geográfica estratégica lo que la hace un estado clave para México y sus relaciones comerciales. Actualmente, el 30 % del comercio internacional de México pasa por sus fronteras, y tan sólo por Nuevo Laredo, ocurre el 28 % del tráfico comercial derivado del Tratado de Libre Comercio.

Sin embargo, resulta imposible pensar que Tamaulipas podrá lograr un progreso y un desarrollo económico sostenible sin la implementación de un Estado de Derecho.

Frecuentemente dicen que el gobierno es un reflejo de la sociedad, por lo que los invito a reflexionar sobre el tipo de sociedad que somos y sobre la importancia de la participación ciudadana para promover la paz, la seguridad y el Estado de Derecho.

*Con información de INEGI, México ¿Cómo vamos?, CNDH. 

Para más información sobre la bibliografía utilizada contactar al autor. 

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